sábado, 4 de septiembre de 2010

Ceuta y Melilla HAN SIDO, SON Y SERÁN SIEMPRE ESPAÑOLAS

Ceuta y Melilla, son parte de España antes que otras zonas peninsulares y, por supuesto, siglos antes de que se inventase Marruecos y llegase a constituirse como estado soberano.
En nuestros días muchas veces se habla de cómo sinónimo de España de la península ibérica he incluso cuando se describe la España de las autonomías es fácil olvidarse de nuestros territorios situados en el norte de África.
Sin embargo, nuestras ciudades norteafricanas no son restos de un imperio colonial sino que forman parte de España desde hace muchos siglos. En concreto la Iberia romana ya tenía relación con la Mauritania romana (la Mauritania Tingitania estaba integrada administrativamente dentro de Hispania) y mantuvo la comunicación con la monarquía visigoda. La conquista islámica acrecentó la relación con un norte africano que cambiaba su fisonomía cristiana y occidental por la oriental musulmana. Con la llegada de los cristianos a Sevilla las miradas al otro lado del estrecho se hicieron insistentes. La reconquista del reino nazarí de Granada por los Reyes Católicos posibilitó la continuación de la campaña hacia el sur. En 1497 el capitán Pedro de Estopiñán al servicio del Duque de Medinasidonia tomaba Melilla. Después el Cardenal Cisneros mantuvo el sueño de Isabel La Católica y los primeros años del siglo XVI sirvieron para asentar la posesión española de diversos peñones y plazas norteafricanas, quitándoselos a los piratas berberiscos que secuestraban a los pobladores de la costa levantina para servir de esclavos.

La ciudad de Ceuta fue posesión portuguesa desde su conquista por Juan I de Avis. Sin embargo, cuando Portugal se integro en la monarquía española de Felipe II sus posesiones africanas también lo hicieron creando el mayor imperio de la Historia. Posteriormente la separación de Portugal de España protagonizada por la rebelión de los Braganza en 1640 separó el destino de los lusos de los españoles para siempre excepto de los ceutíes que se mantuvieron bajo la soberanía española hasta nuestros días.

Las dos plazas han pasado por terribles momentos de asedio protagonizado por los rifeños de los alrededores. En 1860, 1901, 1921 fueron situaciones en que las plazas pudieron perderse al ser atacados los trabajadores del ferrocarril y los militares de los puestos fronterizos. A partir de 1925 con el desembarco de Alhucemas, del cual se ha cumplido el 75 aniversario, España pudo gozar de una paz bien garantizada en sus plazas y Protectorado. Cuando Marruecos consiguió su independencia el protectorado le fue entregado pero las plazas posesiones españolas desde tiempo inmemorial y pobladas por españoles cristianos no. Sin embargo, el reino de Marruecos ha pretendido su anexión de forma sistemática con la invasión pacífica de población musulmana rifeña. Los cuales curiosamente son bastante celosos y rebeldes a la autoridad marroquí.

No obstante, la nefasta política socialista llevada por su delegado Céspedes de nacionalizar a los musulmanes recién llegados provocó que la población musulmana se incrementase en gran número poniendo en juego la soberanía de las plazas, aunque el PSOE subiese en la misma proporción en número de votos. Entre ambas la población española rondará los 200.000 españoles pero población musulmana esta en un tercio y sube a la mitad en los colegios públicos. En la actualidad las ciudades gozan de un futuro prometedor en cuanto al comercio al ser las plazas de distribución de mercancías del norte de África. Sin embargo, la convivencia de las cuatro culturas, cristiana, islámica, sefardí e india (comerciantes indios expulsados de la Uganda de Idi Amín) esta en peligro por la violencia desatada por las mafias marroquíes por el control de la droga y el tráfico humano a la península.

A parte de las dos plazas que tienen sus autonomías y gozan sus presidentes de las mismas consideraciones que los demás presidentes autonómicos, aunque permanezcan en la marginación como cuando se celebró el 500 aniversario de la toma de Melilla, obviada por las máximas autoridades españolas. También existen otro diminutos territorios que no deben ser olvidados. El Peñón de Vélez de la Gomera es español desde 1508 cuando fue conquistado por Pedro Navarro y se trata de un islote pequeño con un fuerte, una Iglesia y a escasos 85 metros de la costa marroquí. En la actualidad no queda población civil y sus habitantes son los treinta soldados de guarnición militar. El Peñón esta unido desde 1934 a la costa por un istmo de arena debido a un terrible temporal.

El Peñón de Alhucemas se mantiene islote y se encuentra a 300 metros de tierra, tiene 1´5 hectáreas y su extensión es de 8 por 14 Km. Dispone como el anterior de un fuerte con almacenes, Iglesia y batería de costa. La isla de Alborán situada entre Melilla y Almería tiene 53 Hectáreas fue guarida del pirata Al Borani en el siglo XI y después ha sido expoliada por sus corales rojos únicos donde se pueden encontrar en el Mediterráneo occidental y donde la mafia siciliana todavía mantiene su tradición de saqueo marítimo dispone de guarnición y tiene Helipuerto. Contiene un faro y un cementerio con los fareros muertos en al isla. En cuanto a las islas Chafarinas son un antiguo refugio de piratas cercano a la frontera argelina y lo forman tres islas, Isabel II, Congreso y Rey. Su ocupación es de 1848 y mantiene una guarnición militar en la isla central de Isabel II. Su único poblador autóctono es Peluso y es cuidado con esmero por los soldados al ser la única foca monje que queda. Si alguien conoce alguna novía foca monje háganlo saber al ministerio de Defensa para la reproducción de la mascota.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Puedes dejar tu opinión