
SEMANARIO NACIONAL
miércoles, 5 de junio de 2013
miércoles, 24 de abril de 2013
La obra señera de Franco (Parte 1)
martes, 2 de abril de 2013
Jorge Mario Bergoglio y la patria
Cita de la introducción del por entonces cardenal y arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, al libro “El bicentenario de la independencia de los países latinoamericanos", de Guzmán Carriquiry Lecour, secretario de la Pontificia Comisión para América Latina:
Un país es el espacio geográfico, la nación la constituye el andamiaje institucional. La patria, en cambio, es lo recibido de los padres y lo que hemos de entregar a los hijos. Un país puede ser mutilado, la nación puede transformarse (en las posguerras del siglo XX hemos visto tantos ejemplos de esto), pero la patria o mantiene su ser fundante o muere; patria dice a patrimonio, a lo recibido y que hay que entregar acrecentado pero no adulterado.
Patria dice a paternidad y filiación… patria evoca aquella escena trágica y esperanzadora de Eneas con su padre a babuchas en la tarde de la destrucción de Troya: «et sublato patre montem petivi». Sí, patria supone soportar lo recibido no para guardarlo en conserva sino para entregarlo íntegro en su esencia pero crecido en el camino de la historia.
Patria necesariamente entraña una tensión entre la memoria del pasado, el compromiso con la realidad del presente y la utopía que proyecta hacia el futuro. Y esta tensión es concreta, no sufre intervenciones extrañas, no se extrapola en la confusión de la realidad presente con la memoria y la utopía engendrando fugas ideológicas esencialmente infecundas.
Cardenal Jorge Mario Bergoglio
Buenos Aires, 24 de enero de 2011,
Fiesta de Nuestra Señora de la Paz
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domingo, 31 de marzo de 2013
1º DE ABRIL DE CUALQUIER AÑO
En el día de hoy, cautivo y desarmado el pueblo español, ha alcanzado el marxismo sus últimos objetivos. La paz ha terminado”.
Por Maruja Moreno Méndez.
El pueblo español, cautivo en una red psicológica, ha sido desarmado de sus más altos ideales y valores morales, desgajado de su raíz histórica y tradicional, traicionado en sus más intimas esencias, despojado hasta del bienestar material que había alcanzado a costa del esfuerzo y del estímulo en un régimen que, nacido de una victoria militar, tenía sus hondas raíces en las entrañas del alma española. Ese pueblo que vivía la ilusión de trabajar en una empresa común, ha perdido la paz.
Palabras como solidaridad, colectivo, común, se han distorsionado y se convierten en las bocas de los que hoy ampulosamente las pronuncian en grotescas muecas que cuando menos nos hacen sonreír. Pueblos de España, esta frase machaconamente repetida, ha sustituido a esa otra tan entrañable de pueblo español. La solidaridad se ha convertido en una palabra hueca que nos hace odiar lo que antes amábamos. Lo colectivo se ha plural izado para recordarnos que hay clases, grupos, capillas. y lo común, lo que nos une, no es ya más que la pobreza, la miseria, el miedo, la vergüenza, las lacras y el terror. No han respetado ni siquiera la dignidad nacional. Se ríen de nosotros como nación, en nuestras propias narices, teniendo por representante ante el mundo al protagonista de chistes tontos, y uno siente pena de que se haya podido caer tan bajo. Ríes por no llorar cuando te dicen que España ya tienen peso específico en el conjunto de las naciones. Sí, se nos ha adjudicado el papel de payaso internacional. Sientes lástima de que se haya minado de tal manera el espíritu nacional que tengamos que pasar por trances como el del ametrallamiento de unos pesqueros para que, allá en el fondo de nuestra alma, la indignación riegue esa semilla agostada que fue en su día el orgullo de ser españoles.
La primavera tímidamente se ha asomado a España, otra primavera más. Otro 1.º de abril nos ha contemplado. Yo medito sobre lo que me rodea, y no me gusta. No me gusta lo que estamos preparando para nuestros hijos. Me duele que se haya echado a Dios de las escuelas. Me duele que se quiera manipular nuestras conciencias y nuestra libertad, la de verdad –esto es muy grave-, desde medios tan poderosos como la radio y la televisión. Me duele que el sábado, uno de los pocos días en que muchos padres dejamos a los niños ver la televisión por la noche, nos regalen con tristes muestras de basura nacional, y haya que apagar ese aparato que tanto bien podría hacer y que tanto daño está haciendo. Hay un claro empeño en minar los valores más profundos y serios de la familia y de la moral. Me duele que se tergiverse la historia. las noticias. las verdades. y me duele mucho más que todo esto se haga engañando. disfrazándolo de cultura y de democracia. La cultura es algo muy distinto de este sucedáneo adulterado que nos quieren hacer tragar, y respecto a la democracia, yo no siento una especial inclinación hacia este término. porque creo que en su versión liberal es algo utópico y trasnochado y tengo serias dudas sobre su operancia efectiva. Pero eso no quita que la respete como cualquier teoría política. y por eso no me gusta que se prostituya empleándola alegremente para tapar sucios manejos de reconversión... ideológica.
Me sonrío al contemplar esas campañas tan conmovedoras del cambio de pistolas por balones, yesos movimientos tan dudosamente pacifistas, cuando por otro lado se está fomentando la corrupción de costumbres en todas las esferas, se despenalizan crímenes tan abominables como el aborto, se liberaliza el consumo de drogas, causa y origen de innumerables delitos, aparte la destrucción psíquica y física de nuestros jóvenes, se ofrece trato preferencial a asesinos sin escrúpulos, y se coarta con leyes injustas el deber-derecho de los padres a la educación de sus hijos. ¿Es qué no son todas estas situaciones formas expresas de propiciar la violencia con unas consecuencias imprevisibles que pueden llegar a desbordarnos y a la destrucción sistemática de nuestra sociedad? Como así está sucediendo.
Puede haber dictaduras, y de hecho las hay, respaldadas por diez millones de votos. No hay que ir muy lejos para encontrarlas. Para terminar esta mi particular conmemoración del 1.º de Abril, día en que Francisco Franco, Generalísimo de los Ejércitos, firmó el parte de la Victoria, una última consideración. Aquello de un hombre, un voto, es muy bonito si fuera verdad. Mi voto, y no es petulancia, sino puro raciocinio, jamás puede ser igual que el de la anciana señora del parque de atracciones del señor Tola. ¡Hasta ahí podíamos llegar! ¡Cuántos millones de votos nulos, Señor! Porque el papelito que yo eché en ese cajón de cristal iba respaldado por mi libertad para pensar, una libertad con mayúscula que no me puede arrebatar nadie, en nombre de esa otra libertad chata y pequeñita, ni los votos irresponsables, ni ningún partido internacionalista. Por eso es tan grave manipular el pensamiento de la persona, y por eso concretamente hoy, traigo a la consideración de los que me lean, el nuevo parte que puede producirse el día menos pensado, y sin mucho tardar, y que puede llevarnos, por mor de una obsoleta y falsa democracia, a la más tiránica de las dictaduras, de las que nunca más se retorna.
® Fuerza Nueva. Del 28 de abril al 12 de Mayo de 1984. Num. 865
domingo, 17 de febrero de 2013
Hay una España Azul...
Hay una España Azul—color de cielo—,
como una bella flor de amanecer;
calor de madre para el duro suelo
y un anhelo infinito de poder.
Hay una España Azul que perecía .
entre hogueras de odio y de rencor;
la España que, muriendo, renacía;
la Patria del Amor y del Dolor.
Hay una España Azul, llena de auroras,
que trabaja y que sueña a todas horas
por verse libre de la planta extraña.
¡España fuerte! ¡España redimida!
Jesús que vuelve a iluminar la vida
de ese rojo pingajo que era España.
JUAN SOCA.
viernes, 1 de febrero de 2013
"No es una guerra, es una Cruzada"
En los discursos y alocuciones que pronunciaron los jefes del Alzamiento, en los primeros días de la sublevación, no se hacía mención de la cuestión religiosa. No empezaron a referirse a la misma hasta que llegaron noticias de la persecución religiosa que se había desencadenado en la zona gubernamental como consecuencia del pronunciamiento. Esta persecución había de facilitar a los sublevados, al convertirse el pronunciamiento en guerra civil, la posibilidad de presentar la cuestión religiosa como uno de los fundamentos de su movimiento frente a los gubernamentales, hasta el extremo de presentar la guerra civil como una “Cruzada”.
Por su parte, afirma Gonzalo Redondo en el tomo II, La Guerra Civil: 1936-1939 desu “Historia de la Iglesia en España: 1931-1939 (Madrid, 1993), que “puede afirmarse que la primera vez en que un obispo español utilizó públicamente la expresión “cruzada” para referirse a la guerra fue el 23 de agosto de 1936 en la nota redactada por Monseñor Marcelino Olaechea, obispo de Pamplona, y publicada en el Diario de Navarra de esa misma fecha”.
La voz del Prelado
“No es un guerra: es una cruzada”
Al Excmo. Sr. Deán y Cabildo de la S.I. Catedral, al Muy Ilustre Sr. Prior y Cabildo de la Colegiata de Roncesvalles, a los Muy Rvdos. Sres. Arciprestes, Párrocos, Ecónomos, Regentes, Coadjutores, Capellanes, a todas las Reverendas Comunidades de ambos sexos; a los Sres. Presidentes y Juntas de Fábrica de Nuestras Iglesias, a las Archicofradías, Cofradías, Hermandades y Pías Asociaciones.
Continuas y rendidísimas gracias hemos de dar a Dios al considerar cómo en nuestra amada Diócesis, por el favor y valentía que Él ha puesto en el corazón navarro, ningún sacerdote ha sido ultrajado, ningún templo ha sufrido deterioro.
Gracias a Dios en nuestras oraciones; y caridad generosa para los que luchan por la causa de Dios y por España, que es gran don de Dios.
Os invito a todos, venerables hermanos y queridísimos hijos, a poner en mis manos –para que de ellas vayan a la Junta de Defensa Nacional- una limosna grande, la más grande que podáis, de vuestro peculio y de los fondos mismos de las entidades que presidís o de las que formáis parte.
No es una guerra la que se está librando, es una cruzada, y la Iglesia mientras pide a Dios la paz y el ahorro de sangre de todos sus hijos –de los que la aman y luchan por defenderla, y de los que la ultrajan y quieren su ruina- no puede menos de poner cuanto tienen a favor de los cruzados.
Lo hizo siempre, y como siempre lo hace en estos días.
En su nombre, os lo agradece y bendice.
+Marcelino, Obispo de Pamplona.
Tres días más tarde, el arzobispo de Zaragoza, Monseñor Rigoberto Doménech, habló también dela cruzada en carta circular del 26 de agosto. Con fecha del 31 de agosto, apareció en el mismo sentido, una circular del arzobispo compostelano, Monseñor Tomás Muniz Pablos. El día anterior, habían fusilados a los Obispos de Guadix y Almería, que sumaban diez de los trece Obispos que serían martirizados durante los días de la persecución religiosa.
Por otra parte, de la misma manera se expresa la Carta colectiva que redactó el cardenal primado Isidro Gomá y Tomás, a quien el alzamiento militar del 18 de julio de 1936 sorprendió en Tarazona, donde había acudido para la consagración episcopal de Gregorio Modrego y Casaus, que iba a ser su obispo auxiliar. La consagración fue aplazada hasta octubre y Gomá se trasladó a Pamplona, donde fue acogido por el obispo Marcelino Olaechea. Centenares de sacerdotes fueron igualmente acogidos y atendidos por la generosa hospitalidad del obispo Olaechea en la Casa de Ejercicios de las Esclavas de Cristo Rey de la capital navarra.
1 de julio de 1937, la Carta colectiva
Después de la encíclica Divini Redemptoris, fue cuajando la idea de una Pastoral colectiva sobre la guerra civil y la persecución religiosa. La carta lleva fecha del 1 de julio de 1937, prácticamente un año después del comienzo de la guerra, cuando ya eran miles los sacerdotes, religiosos y seglares asesinados. Fue aprobada por la Santa Sede antes de su publicación y firmada por todos los obispos, excepto Vidal y Barraquer y Múgica, ambos a la sazón fuera de España. No se publicó hasta el mes de agosto. Iba dirigida al Episcopado universal y tuvo gran resonancia. Los obispos españoles recibieron 580 mensajes de adhesión de parte de los Episcopados y particulares de obispos. El mismo Secretario de Estado, Cardenal Pacelli, dirigió el 5 de marzo de 1938 al Cardenal Gomá un mensaje de congratulación por la Carta colectiva y por el eco encontrado en el Episcopado mundial.
He aquí el resumen de su contenido. La Carta colectiva quería salir al paso de las tergiversaciones que de los hechos y de la actitud de la jerarquía eclesiástica se hacían en el extranjero, incluso en parte de la prensa católica. No pretendía ser la demostración de una tesis sino la exposición de hechos. La guerra pudo preverse desde que la República empezó a atacar a la Iglesia ya en 1931. No obstante esos ataques, la jerarquía se mostró sumisa al régimen y pidió al pueblo esa misma sumisión. La Iglesia no había querido esa guerra y si ahora se pronunciaba sobre la misma, era por su repercusión en el orden religioso y porque “ha aparecido tan claro desde sus comienzos que una de las partes beligerantes iba a la eliminación de la religión católica en España, que nosotros, obispos católicos, no podíamos inhibirnos”.
La Carta habla de los planes y actos contra la religión en el quinquenio que precedió a la guerra, y del plan de exterminar al clero y de implantar el comunismo, cosa que había evitado en parte el alzamiento militar. En la guerra luchaban dos Españas, dos tendencias: la espiritual, del lado de los sublevados, y la materialista.
“La Iglesia, a pesar de su espíritu de paz y de no haber querido la guerra ni haber colaborado con ella, no podía ser indiferente en la lucha: se lo impedían su doctrina y su espíritu”.
Sólo el triunfo del alzamiento militar podía esperarse la justicia y la paz. Caracterizaba a la revolución comunista de “cruelísima”, “inhumana”, “bárbara”, “antiespañola” y, sobre todo, “anticristiana”, exponiendo brevemente los hechos y características de la persecución religiosa, que en pocas semanas había superado a todas las persecuciones en número de víctimas y en manifestaciones“del odio contra Jesucristo y su religión sagrada”.
Se hablaba de las características de la España nacional y se recordaban las palabras de Pío XI de que en España se habían producido verdaderos martirios. Se respondía a las acusaciones de que la Iglesia era rica, que atacó al pueblo desde sus templos y de que se ha mezclado en la contienda. Declaraba la independencia de la Iglesia, su no atarse a ningún poder, aunque acogía a aquel que la defendía de la aniquilación que intentaba el comunismo. Y añadía unas palabras luminosas:
“Cuanto a lo futuro, no podemos predecir lo que ocurrirá al final de la lucha. Sí que afirmamos que la guerra no se ha emprendido para levantar un Estado autócrata sobre una nación humillada, sino para que resurja el espíritu nacional con la pujanza y la libertad cristiana de los tiempos viejos... Seríamos los primeros en lamentar que la autocracia irresponsable de un parlamento fuese sustituida por la más terrible de una dictadura desarraigada de la nación. Abrigamos la esperanza legítima de que no sea así”.
La carta tuvo influjo beneficioso en la zona republicana. La República había quedado en evidencia ante el mundo. La persecución cruenta, que ya había remitido bastante desde principios de 1937, disminuyó aún más. A pesar de todo, todavía fueron sacrificadas otras 332 víctimas hasta el final de la guerra, la mayoría de ellas en 1937.
Esta última fotografía nos muestra una placa colocada en la casa de Pont de Molins (Girona) en la que estuvieron presos los Beatos Anselmo Polanco y Felipe Ripoll los últimos días de su vida terrena en febrero de 1939. Monseñor Polanco, obispo de Teruel fue el último prelado en ser martirizado.
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jueves, 27 de diciembre de 2012
MENSAJE NAVIDEÑO DEL CAUDILLO
lunes, 24 de diciembre de 2012
martes, 20 de noviembre de 2012
Caudillo Franco, salvaste a España. Nuestro agradecimiento y grato recuerdo.

La fecha del 20 de Noviembre, fecha señalada en el calendario de las efemérides nacionales nos convoca, a los españoles que conservamos viva la memoria de la verdad histórica, a la oración, el recuerdo y el homenaje a Francisco Franco, a José Antonio y a cuantos dieron su vida por Dios y por España.
ORACIÓN, porque es un deber cristiano rezar por los difuntos y de un modo especial por aquéllos que hicieron pública confesión de su fe, pusieron su espada al servicio de la Cruz , derramaron su sangre generosa en defensa del Altar y ampararon, tutelaron y devolvieron la dignidad merecida a nuestra Santa Madre la Iglesia.
Oración por José Antonio y por los innumerables mártires que en defensa de la Fe y de la Patria regaron con su sangre la tierra española para que en ella fructificara la paz.
Oración por Francisco Franco, católico ejemplar, que así daba testimonio en su último mensaje al pueblo español: “En el nombre de Cristo me honro y ha sido mi voluntad constante ser hijo fiel de la Iglesia en cuyo seno voy a morir” y - en otra parte de su testamento político- “Pido perdón a todos, como de todo corazón perdono a cuantos se declararon mis enemigos sin que yo los tuviera como tales. Creo y deseo no haber tenido otros que aquellos que fueron de España”
RECUERDO, porque permanece viva en la memoria la gesta heroica y martirial de quienes salvaron a España de manos de aquéllos que quisieron dejarnos sin Dios y sin Patria; memoria viva y permanente para los que no hemos sido anestesiados por la amnesia colectiva , que los que niegan la verdad y tergiversan la historia pretenden imponernos.
HOMENAJE , porque “es de bien nacidos ser agradecidos” y no ocultamos nuestra admiración y nuestra gratitud a Francisco Franco, a José Antonio y a quienes hicieron posible que España recobrara su Unidad, su Grandeza y su Libertad .
Con este triple sentimiento, nos congregamos en este día y elevamos nuestras oraciones para que el Todopoderoso conceda el descanso eterno a quienes nos precedieron en el combate por Dios y por España y para que nuestra Patria enderece su rumbo y camine de nuevo por la senda de la unidad y la catolicidad que secularmente les han sido propias.
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lunes, 19 de noviembre de 2012
José Antonio Primo de Rivera: ¡¡PRESENTE!!

"Ojalá fuera la mía la última sangre española que se vertiera en discordias civiles. Ojalá encontrara ya en paz el pueblo español, tan rico en buenas cualidades entrañables, la Patria, el Pan y la Justicia"
¡¡¡PRESENTE!!!
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